La alianza histórica que transforma el sector pesquero vasco

En un sector primario donde tradicionalmente el producto ha carecido de una identidad de marca fuerte, el consumidor a menudo desconoce el origen o el esfuerzo que hay detrás de cada captura. Para cambiar las reglas del juego y liderar la revitalización de la pesca en Euskadi, nace Kofradia Basque Seafood. Este proyecto comercial y estratégico irrumpe en el mercado con una filosofía clara: transformar el modelo clásico de comercialización apostando por la modernización y la industrialización directa.

Lejos de ser un intermediario más, la nueva entidad representa el compromiso directo de los propios arrantzales y las instituciones por garantizar un futuro próspero para los puertos vascos. Esta unión sin precedentes es fruto de un acuerdo histórico impulsado por la Administración pública vasca y el propio sector. De este modo, la compañía está participada a partes iguales, con un 33% cada una, por las cofradías de pescadores de Gipuzkoa (Opegui) y Bizkaia (Opescaya), junto con la Fundación Hazi del Gobierno Vasco, a través de su herramienta financiera Hazilur.

"Buscamos revolucionar la comercialización del pescado, aplicando nuevos modelos de mercado y trazabilidad digital que posicionen el producto vasco como referente de calidad y sostenibilidad a nivel internacional", subraya Javier Bilbao, director comercial de la nueva entidad.

Todo este respaldo institucional se traduce en un sólido músculo financiero y social. Con una inversión inicial estimada en torno a los 3 millones de euros, el arranque operativo de la compañía genera aproximadamente 25 puestos de trabajo directos distribuidos entre sus diferentes centros. Además, la proyección financiera refleja un crecimiento exponencial, con la previsión de alcanzar una facturación de 21 millones de euros de cara a 2027 y rozar los 27 millones en el año 2030, llegando a movilizar un volumen superior a las 2.000 toneladas de pescado.

Para materializar esta filosofía, la operativa se asienta sobre una red industrial propia de aproximadamente 8.000 metros cuadrados, repartida en tres sedes productivas estratégicas: Ondarroa como planta central y epicentro de la transformación, Getaria para el procesado del bonito y la anchoa, y Bermeo como punta de lanza en procesos de congelación con tecnología IQF.

Asimismo, para responder a la actual demanda de transparencia del mercado, la empresa ha estructurado su propuesta bajo una doble identidad comercial. Por un lado, la marca Kofradia Basque comercializa exclusivamente pescado de la flota de bajura y altura vasca, convirtiendo el origen local y la sostenibilidad en un sello de prestigio. Por otro lado, la enseña Kofradia Seafood permite cubrir la demanda global de los clientes durante todo el año, seleccionando especies de otros orígenes, como el salmón o el pulpo, manteniendo siempre los más altos estándares de calidad.

El verdadero valor de esta iniciativa radica en ir más allá de la simple transacción comercial. El objetivo estratégico de la compañía no es solo vender pescado, sino convertirse en el principal referente de la transformación de productos del mar a nivel estatal.